¿Quién piensa en los niños-estrella?

 

El fenómeno de los niños como protagonistas de los éxitos televisivos de varios concursos y realities es algo que se viene produciendo en los últimos años. En el artículo “Se busca niño para subir audiencia” del periódico El País, se mencionan algunas de las características que hacen que este tipo de programas hayan alcanzado el éxito, entre ellas la espontaneidad y la frescura de los niños, que generan atracción en la audiencia.

Con respecto al éxito televisivo de estos programas, es interesante la reflexión que realiza la profesora Graciela Padilla en el artículo, al indicar que: “Los (programas) de niños satisfacen las necesidades de evasión, pero desde el punto de vista cognitivo son lo más básico: requieren muy poco esfuerzo y una mínima reacción mental”. Esto se relaciona directamente con la noción de entretenimiento, y la elección de contenido de la audiencia según su estado de ánimo. Es en los momentos de crisis cuando los individuos suelen estar más estresados, y por ello prefieren ver un programa que los relaje y que no requiera mayores esfuerzos cognitivos. De este modo pueden evadir, aunque sea momentáneamente, la situación en la que se encuentran en la actualidad.

Por otro lado, creo que este tipo de formatos televisivos también sirve para volver a situar a la televisión como un foco de unidad familiar, ya que en los últimos tiempos esto se ha ido perdiendo. Estos programas, atraen tanto a audiencias adultas como infantiles, permitiendo que todos puedan interesarse por el contenido, y eviten que algunos integrantes del grupo familiar prefieran desviar su atención hacia otro contenido emitido en algún dispositivo adicional u ordenador.

Asimismo,  es posible considerar que estos programas intentan contrarrestar la idea arraigada desde los críticos de la cultura de masas, de que los formatos televisivos dedicados a los niños suelen causarles adicción y disminuir su desarrollo personal o educativo.

Esto se intenta lograr proponiendo que los niños demuestren una habilidad, como puede ser el canto o la cocina, y de este modo se intenta añadir un cierto valor educativo a los contenidos. Es decir, que si se realizara una versión infantil de otros realities, que no incluyan la demostración de ningún tipo de cualidad, como por ejemplo “Gran Hermano”, es probable que reciban muchas críticas negativas por parte de la audiencia.

La clave del éxito en este tipo de formatos, como “MasterChef” o “La Voz Kids”, es que son presentados a la audiencia como una manera de resaltar las cualidades de los niños y premiarlos por ello. De esta manera, han logrado evadir el foco sobre la “utilización” de los niños, y desviarlo hacia la idea de que se les esta dando la oportunidad de  perseguir sus sueños.

Aquí caben destacar los dos problemas que menciona el profesor universitario, Hugo Aznar, en el artículo: la “explotación” de los niños por parte de los padres, y su capacidad para gestionar la fama.

A nivel internacional, uno de los ejemplos actuales de esta “explotación” por parte de los padres, y de como estos intentan sacar mayor provecho de la fama de sus hijos, es el caso de la  niña protagonista de la serie “Stranger Things”, Millie Bobby Brown, de doce años. Según el periódico La Tercera, luego del gran éxito de la serie, su padre estaría pidiendo una suma millonaria de US$ 100 mil por adelantado, a quienes deseen representar a su hija.

Tanto en este, como en todos los ejemplos de éxito infantil, es importante que se tenga en cuenta la presión que sienten todos los niños durante esa etapa de crecimiento, y a eso sumarle el peso que presupone aparecer en un medio de comunicación masivo, en el horario de mayor convocatoria, y convertirse en un personaje exitoso.

Teniendo en cuenta la importancia de las redes sociales en la actualidad, y el uso constante que hacen de ella las nuevas generaciones, es imprescindible que haya un cuidado por parte de los padres de los protagonistas y de los padres de los niños que forman parte de la audiencia.

De este modo se puede evitar que los niños protagonistas del éxito sientan una excesiva presión al ver su imagen continuamente en las redes sociales, como también prevenir que los niños que forman parte de la audiencia, sientan la necesidad de identificarse con los protagonistas e intenten imitarlos, ya que pueden llevarse una decepción al no lograrlo.

Por otro lado, también creo que es importante la respuesta de la audiencia para evitar este tipo de efectos negativos en los protagonistas de los éxitos televisivos. La respuesta directa de la audiencia juega un papel clave en este sentido, ya sea por medio de llamadas a estos programas, o a través de las redes sociales.

La  respuesta en nombre de las audiencias, por otro lado, también puede representar un papel importante, siempre y cuando se realice de una manera adecuada y poniendo en primer lugar a los niños. Las instituciones o grupos especializados en el   comportamiento infantil son capaces de analizar los efectos que tienen estos contenidos mediáticos en los niños, y de este modo presionar a los medios para asegurarse de que el único objetivo no sea el éxito de los programas, sino también la previsión y el cuidado de los efectos que este éxito pueda tener sobre sus protagonistas.

 

Bibliografía:

Laguna, C. y Pérez-Hernando, C. (30 de Agosto de 2014). Se busca niño para subir audiencia. El País.

Recuperado de: http://smoda.elpais.com/moda/se-busca-nino-para-subir-audiencia/5253/

P. R. (5 de octubre de 2016). Las millonarias exigencias del padre de la pequeña protagonista de Stranger Things. La Tercera.

Recuperado de: http://www.latercera.com/noticia/las-millonarias-exigencias-del-padre-de-la-pequena-protagonista-de-stranger/

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