El comportamiento de compra: elegir colegio para tus hijos

Siempre queremos lo mejor, de eso no hay duda, el mejor coche, la mejor televisión, el mejor móvil. ¡ Qué cómodo resulta a veces elegir en esta sociedad de consumo de obsolescencia programada que nos ha enseñado a  usar y tirar! Se han estudiado tanto nuestros hábitos de consumo que tenemos los gustos y calidades etiquetadas en rankings. Pareciera que estamos clasificados.

Captura de pantalla 2016-04-25 a las 23.12.06 ¿ Pero qué sucede cuando tenemos que elegir algo tan intangible, tan personal y tan trascendental como la educación de nuestros hijos?.

Sí, es verdad, ahí también tenemos rankings, ya nos lo dan también hecho. Si tecleamos en el  todopoderoso Mr Google: “ Mejores colegios de España”,  ya nos aparecen varas páginas web de diferentes fuentes. Si ya teníamos dificultad para elegir, en esta era de la super información que nos muestra diferentes puertas abiertas a diferentes futuros, su poder influenciador nos lanza un manojo de llaves en forma de porcentaje que puede tener dos efectos, o nos da la llave clave perfecta para abrir la puerta que queríamos abrir,  o bien nos abre una horquilla que nos llevará a considerar otros aspectos también muy importantes para tomar la mejor decisión posible.

Expertos como Jorge Casesmeiro y Carmen Guaita pedagogo y profesora de primaria respectivamente, coinciden afirmando que no todos los colegios buenos son buenos para nuestros hijos.
Cada niño es un mundo y es importante detectar lo antes posible las cualidades de los niños para elegir la educación que mejor le vaya a su personalidad y aptitudes para el éxito escolar.

Es cierto que los niños a tan temprana edad están en pleno desarrollo de su personalidad, habilidades cognitivas etc, pero no debemos olvidar que el entorno en el que crecemos es importante e influirá de manera decisiva en su desarrollo en el centro escolar.

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Es conveniente hacernos una serie de preguntas como: ¿ Qué valores tenemos como familia? ¿ Formación religiosa o laica? ¿ Centro bilingüe? ¿ Está cerca el centro de la casa del niño? ¿ Qué actividades extra escolares tiene? ¿ Qué cantidad de niños y de qué nacionalidades son? ¿ Centro privado o publico? ¿Cuál es el ideario del centro?

Es primordial que seamos consecuentes con la educación que les queremos dar a los niños, no olvidemos que la familia es el primer contacto del niño con la sociedad y con los que primero empieza a relacionarse, todo lo aprendido en el grupo familiar es difícil de olvidar, es fundamental que los valores de la familia vayan paralelos a los del centro donde se forman los niños, de otra manera se pueden dar problemas de adaptación. Por ejemplo, debemos plantearnos que si el niño tiene una familia abiertamente atea llevarle a un centro religioso quizás no sea el colegio más apropiado.

Otro aspecto a tener en cuenta, sin complejos, es la  clase social en la que el niño pertenece (ojo, no confundamos con las oportunidades de futuro y derechos fundamentales que todos tenemos), pero es conveniente que el niño se encuentre cómodo y que tenga puntos en común con el grupo al que pasará a formar parte en su etapa escolar, ya que será clave en el desarrollo de su personalidad, pretender integrar a un niño en un grupo que no comparte ciertas ideologías, cultura, status, etc lejos de ser una experiencia enriquecedora, puede ser traumático y que el niño se convierta en un inadaptado social.

Nos han enseñado que lo caro es lo mejor y en este caso es posible que nos equivoquemos, es importante tener una actitud reflexiva y no dejarnos llevar por acciones de marketing (anuncios en radio, televisión etc) o por lideres de opinión (es el colegio donde estudiaron lideres políticos, empresarios de renombre, etc…).

Sería fantástico que en el núcleo familiar el padre y la madre ejercieran el rol iniciador, informador y “comprador” a la hora de escoger el mejor colegio para su hijo, y que tomaran en consideración todos los factores enumerados anteriormente, pero no olvidemos, que al final, el usuario del centro y el beneficiario vitalicio de la educación recibida es el niño, el alumno.

Acertar en la elección de un centro nada más comenzar la edad escolar es muy valioso pero rectificar es de sabios, si ven que el centro que han elegido en un principio el niño no es feliz o no les convence, recuerden que siempre hay tiempo de cambiar a otra centro más adecuado para su hijo. Recuerden que los niños tienen que desarrollarse felices siendo ellos mismos y no eso que quizás siempre quisimos que fueran.

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