Stay hungry, stay foolish

Stay hungry, stay foolish

Hace más de 10 años que Steve Jobs, pronunciara el discurso de graduación en la universidad de Stanford. Un discurso que sin duda ha llenado de ilusión, fuerza y motivación a millones de personas a lo largo y ancho del planeta (sin tener en cuenta la brecha digital, por supuesto).

No cabe la menor duda de que el texto está escrito por un rebelde superdotado, que, a lo largo de su vida estudiantil y profesional, decidió salir de lo estipulado y de lo políticamente correcto para focalizar su energía, conocimiento, intuición y pasión al fundar empresas diseñando productos que romperían con lo establecido, calco de su creador.

El emotivo discurso de Jobs fue dividido en tres partes, tres partes importantes de su experiencia vital. Un texto que apela a la individualidad de las decisiones y corazonadas, excluyendo factores económicos, empresariales o tecnológicos.

La primera trata de conectar los puntos. Jobs comienza hablando de su procedencia como niño adoptado y de cómo, su madre biológica, pone como condición para los padres adoptantes que el niño, llegado el momento, fuera a la universidad.
Los padres de Jobs, cumplieron la promesa y Steve fue a la universidad, pero este no sentía que esta le ofrecía el conocimiento que estaba buscando, así que, pese a todo y pese a todos, Jobs rompió las reglas y abandonó los estudios.
Steve tan solo se matriculó en cursos que le resultaban atractivos aunque aparentemente poco provechosos, uno de ellos fue de caligrafía, este curso, diez años más tarde, fue crucial para la innovadora tipografía del Mac. Los puntos se fueron uniendo, dando forma a una manzana mordida multicolor, de todo se aprende, incluso de la manera menos ortodoxa.

Jobs lo describe así: “Por supuesto que era imposible haber unido los diferentes puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Pero fue muy, muy claro al mirar para atrás diez años más tarde”.

La segunda historia del discurso habla del amor y la pérdida. En esta parte Jobs narra cómo fundó Apple junto con su socio y amigo Woz. Cómo debido a diferencias con el resto del equipo directivo fue despedido de su propia empresa, de su propio sueño. Cómo fundó otra nueva empresa llamada Next para fabricar ordenadores con un diseño diferente y con un sistema operativo diferente (algo que persiguió con Apple). Más tarde fundó Pixar, y con Pixar se realizó el primer largometraje de dibujos animados creados en un ordenador “Toy Story”, otro reto cumplido. Durante este periplo, repleto de desencuentros y encuentros con su pasión, Jobs regresó a Apple. Y entre bambalinas, Steve se enamoró y formó una familia de la que se enorgullece. En esta cita del discurso se resume la segunda historia: “el único modo de realizar un gran trabajo es amar lo que uno hace. Si no lo han encontrado aún, sigan buscando. No se conformen. Así como sucede con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo hayan encontrado.

Y por último la tercera parte del discurso habla acerca de la muerte. Una muerte que acechó a Jobs y le miró de frente con cara de cáncer incurable y, según los médicos, rápido .
Una vez más Steve no se rinde, y un pequeño milagro se logró, no fueron décadas lo que el cáncer le permitió seguir viviendo su pasión. Tras el diagnóstico, Steve se plantea la fugacidad del éxito, del momento de creación e innovación que sale a empujones de la escena y regresa con otra mente más joven y más innovadora que completa un proyecto, y luego otro, el reciclaje de la vida útil.
Jobs lo resume en esta cita “Es el agente de cambio de la Vida. Retira del camino lo viejo para dar paso a lo nuevo. En este momento lo nuevo son ustedes, pero algún día no demasiado lejano, gradualmente se convertirán en lo viejo y se los sacará del camino”.

Jobs cierra el discurso con una frase de una revista que él admiraba cuando era joven “The Whole Earth” y que el día de su cierre tenía un epitafio, o mejor dicho, un consejo para la posteridad para sus lectores , entre los que se encontraba Jobs.

Esta frase se ha convertido en un mantra para aquellos que quieren ser diferentes, que quieren triunfar a su manera, que quieren hacer lo que aman. Esta frase también se podría utilizar para definir el paradigma alternativo, porque se aleja de una sociedad estructurada, saciada con el sistema que alimenta su mente con comida intelectual precocinada y plastificada, sin dar opción a la creatividad y al pensamiento diferente.

El mantra “ stay hungry, stay foolish” encarnado en el discurso de un hombre, un genio, un incomprendido, una persona diferente, para bien y para mal.

 

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