Casablanca y la propaganda de guerra en el cine

Casablanca es un drama romántico estadounidense que se convirtió en una de las películas más famosas de la historia. Esta película se estrenó en 1942 y se rodó al poco tiempo de que Estados Unidos entrara a participar en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de que el filme fue grabado en los estudios de Hollywood, la historia se desarrolla en Casablanca, ciudad que acogió a refugiados de diversas nacionalidades que huían del régimen nazi durante la guerra.

Casablanca gira en torno a un triángulo amoroso formado por Rick Blaine, Ilsa Lund y Victor Laszlo. Sin embargo, detrás de esta historia de amor se entrevé la verdadera intención de la película: mostrar la ideología de los Estados Unidos y efectuar propaganda de la misma.

Durante toda la película se pueden ver alusiones al sentimiento de repulsa que los estadounidenses tenían hacia los nazis. Un ejemplo de esto lo podemos ver 85982-600-338en el comentario del camarero del Rick’s Cafe en el minuto 20:55 <<Disculpe, ya le he dado la mejor mesa, siendo alemán la habría ocupado de todos modos>>. Por otro lado, también se quiere enaltecer el ego estadounidense. Visualizamos una muestra de esta intención cuando el capitán Renault habla al Mayor Strasser (oficial del Tercer Reich) sobre los americanos <<No hay que menospreciarlos, yo estaba con ellos cuando fanfarronearon en Berlín en 1918>>, haciendo una clara referencia al final de la Primera Guerra Mundial.

Rick, protagonista del filme, quiere representar el sentimiento americano de la época, un tanto desencantado y ligeramente pasota en lo que a política se refiere. Sin embargo, gracias a Victor Laszlo –héroe de la resistencia cargado de ideales-, Rick se irá inmiscuyendo poco a poco en la causa y acabará por darse cuenta de la necesidad de formar parte del bando de los “buenos” durante la Segunda Guerra Mundial. Podemos ver una analogía de esto si nos fijamos en la evolución del personaje de Rick y la evolución de la posición de los Estados Unidos durante la IIGM.

La película también muestra cuál es la tierra soñada: Estados Unidos. Por ello, todos los refugiados que llegan a Casablanca buscan desesperadamente obtener un visado para  poder llegar allí. Este es el caso de la chica búlgara que entra en el café pidiendo ayuda a Rick.

Hay una escena de la película que es mítica. Este es el momento en que los soldados alemanes están cantando un himno patriótico alemán y, de repente, Lazslo se enfada y pide a la orquesta dcasablanca_129pyxurzel café que contrarreste los cánticos alemanes tocando La Marsellesa.  A esta orquesta se le sumarán las voces de todos los clientes del café, que acabarán cantando a pleno pulmón dicha canción. Cabe remarcar que durante la época La Marsellesa era una canción que simbolizaba la resistencia contra el nazismo.

El final de la película es un claro ejemplo del cambio de rumbo que experimentó Estados Unidos a lo largo del conflicto. De esta manera, podemos ver como el capitán francés Renault encubre el asesinato del Mayor Strasser por parte del estadounidense Rick Blaine. Seguidamente, Louis Renault tira una botella de agua de Vichy a la basura y le propina un puntapié. Este acto simboliza el desprecio hacia la Francia de Vichy, que había firmado una amnistía con Alemania y que además simpatizaba con los regímenes fascistas.

Finalmente, Renault y Rick se alejan caminando uno al lado del otro, dando la espalda a la cámara. Las últimas palabras de la película serán las de Rick <<Louis, me parece que este es el inicio de una hermosa amistad>>. Desde este momento, América y Francia se unirán para combatir al enemigo común: el nazismo.

 

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