Conquistemos el futuro

Son muchos los jóvenes que ganan competiciones deportivas y dejan a España en la cima. Sin embargo, ocurre todo lo contrario en el ámbito de la educación. Muchas veces se le data al modelo educativo como “antinatural” ya que, según varios estudios, todos los estudiantes no aprenden al mismo tiempo.

Según los datos recogidos en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en la edición del curso escolar 2017/2018, uno de cada cuatro jóvenes españoles de entre 15 y 24 años dejó sus estudios antes de acabar la enseñanza obligatoria. La media española de fracaso escolar es superior a la europea, que registra un abandono de uno de cada seis jóvenes.

El modelo educativo en nuestro país está desarrollado por la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa o LOMCE. Este programa promueve que todos los estudiantes aprendan lo mismo, al mismo tiempo, y en el mismo lugar, no dando opción a que un niño vaya avanzando en su aprendizaje de una manera distinta. Todos tienen que ser iguales, no se entiende que algunos aprendan de otra manera distinta o incluso más despacio. Algunos ya han definido a esto como “bullying institucional”.

Estas deprimentes cifras de fracaso escolar deberían inquietar o alertar a la sociedad. ¿Qué está pasando con la generación del futuro?, ¿qué será de estos jóvenes cuando sean adultos? Son cuestiones a las que debemos de encontrar una solución.

EPA, Encuesta de Población Activa, constata que en 2018 la tasa de paro entre los jóvenes españoles menores de 25 años es de un 42,9%. Muchos achacan el problema a las escuelas, de las que se considera que están más interesadas en conseguir resultados que en educar. Los centros educativos deben esforzarse más en integrar a los niños que aprenden de una manera distinta o que les cuesta más para construir poco a poco una sociedad mejor.

Evolución de la tasa de paro juvenil. (FOTO: Europa Press)

Evolución de la tasa de paro juvenil. (FOTO: Europa Press)

Los profesores deben fomentar un aprendizaje que esté en sintonía con el cerebro. Para lograr esto es fundamental que los jóvenes se pregunten para qué están estudiando, de esta manera su motivación crecerá. Una motivación que, a través de la integridad, capacidad de reflexión, lógica y confianza se convertirá en placer de estudiar y lograr aplicar lo que se aprende.

Hay que lograr que la sociedad española tome consciencia de la enorme gravedad de los índices de fracaso. Solo así se comenzará a desarrollar la reforma educativa. Combatir con la máxima ambición y motivación el fracaso escolar es la única manera de conquistar a la sociedad del futuro.

El nuevo modelo educativo en un minuto. (FUENTE: Amcobrilliant)

Fracaso escolar (FUENTE: plazaradio.es)

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