Bienvenidos al comienzo del fin de la clase media

Tecnología, educación, desigualdad, aparentemente temas inconexos, aunque los datos no dicen lo mismo. El doctor Raghuran G. Rajan, ex gobernador del Reserve Bank of India y profesor distinguido de la Universidad de Chicago, expone en su libro Fault Lines varias de las causas e indicadores previos a la crisis financiera de 2007/08.

Una de las más importantes es la desigualdad estructural dentro de la sociedad estadounidense, causada por un decrecimiento de la inversión de la educación, así como de su calidad, y acompañada de la rápida evolución de la tecnología. El tiempo que transcurre entre una innovación tecnológica y la siguiente está en continuo descenso, resultando en la automatización de ciertos puestos de trabajos, los cuales no suelen requerir mucha cualificación, y la creación de nuevos.

Es por esto por lo que las empresas demandan cada vez más habilidades y conocimientos a sus empleados, los nuevos trabajos generados por los avances tecnológicos requieren altos niveles de estas cualidades.

El impacto que esta automatización del mercado laboral y la creciente demanda de mayor educación es, según Rajan, “devastadora” para la sociedad y, en concreto, para la clase media. El doctor habla de la posible existencia de un límite de la capacidad de absorción educacional de los países, es decir, no todo el mundo está dispuesto a estudiar un máster o llegar a un doctorado. “aquellas personas no dispuestas a educarse a muy alto nivel acabarían condenadas a poder únicamente escoger trabajos poco cualificados para los cuales la oferta aumenta y por ende el salario disminuye”, afirma el autor de Fault Lines.

La literatura económica se ha centrado, desde hace tiempo, en el estudio de los beneficios que tuvo la aparición de la clase media en el desarrollo de la sociedad tal y como la conocemos hoy en día. Una sociedad que se apoyó en los avances tecnológicos para erigirse como una potencia económica dentro de la sociedad, incrementando así, la oportunidad de la movilidad económica dentro de los países.

Si, como argumenta Rajan, los avances tecnológicos están teniendo consecuencias adversas en la desigualdad de los países y más importante, perjudica a la clase media, nos podemos encontrar ante el fin de esta. Con el objetivo de estudiar esta tendencia en España, se analizarán conjuntamente la evolución de la educación y la desigualdad económica en este país.

¿CUÁNTO SE INVIERTE EN EDUCACIÓN?

La educación en España es uno de los temas más controversiales en el ambiente socio económico y político del país. Históricamente, el gasto en educación, como el porcentaje del PIB en España, ha estado por debajo de la media europea y de la OCDE.

Assaf Razin y Efrain Sadka, en su artículo Welfare state, inequality, and globalization: role of international-capital-flow direction, aseguran que, debido a la globalización, la sincronización de los ciclos económicos ha sido muy fuerte. Comparan la tasa de interés real ajustada a la tasa de cambio de varios países, llegando así a la conclusión que; desde finales de la década de los 90 y principios del 2000, esta tasa converge alrededor del mismo valor para la mayoría de los países. Todo esto, aseguran, debido a la creación de colectivos como la Unión Europea y la globalización financiera de los países. Asimismo, se ha dado una sincronización de los ciclos económicos de la mayoría de los países desarrollados, así como la distribución de sus presupuestos.

Según los datos proporcionados por el Banco Mundial, España en la década de los 80, es decir, al comienzo de su apertura económica y social al entorno europeo, tenía una inversión en educación muy por debajo de la media.

Figura 1. Evolución del gasto en educación (%PIB total) FOTO: Irene Iriarte

Figura 1. Evolución del gasto en educación (%PIB total) (FUENTE: Banco Mundial) FOTO: Irene Iriarte

Sin embargo, con el paso de los años, la creación de la Unión Europea, una unidad monetaria común, reducción de políticas arancelarias y, la evolución de la globalización social política y económica, la inversión educativa en este país ha ido aumentando hasta que se encuentra en la actualidad al nivel de la media europea, según el modelo de Assaf Razin y Efrain Sadka.

A menudo estos datos se utilizan como justificación del avance y la mejora cualitativa del sistema educativo español, pero ¿es realmente así? ¿es el gasto en educación, medido en porcentaje del PIB, un buen indicador de la calidad educativa? Los indicadores medidos sobre el PIB nacional suelen ser, según David Aróstegui, economista investigador en el Centro Navarro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Navarra, un arma de doble filo.

“Arrojan datos y conclusiones importantes, pero no pueden ser usados como barra de medir. La comparación del gasto en porcentaje en PIB total de los países tiene lagunas fundamentales, las cuales son esenciales a la hora de realizar la comparación”, asegura. A su vez, dice que “estos tipos de indicadores no tienen en cuenta el tamaño poblacional de los países ni el valor absoluto del PIB nacional, por lo que el contraste entre dos países es inexacto y en ocasiones, erróneo”.

Como ejemplo, se puede tomar el análisis cruzado entre el gasto en educación (% PIB total) y los resultados en las pruebas PISA, ambos publicados por el Banco Mundial.

Figura 2. Evolución del gasto en educación (%PIB total) y calificaciones en pruebas pisa por asignatura en España. (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 2. Evolución del gasto en educación (%PIB total) y calificaciones en pruebas pisa por asignatura en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

El doctor Rajan afirma que el retorno en educación tarda años, ya que se requiere la absorción educativa por parte de los alumnos, y que aumentar el gasto educativo debería suponer una mejora con el paso del tiempo, pero no de manera inmediata, por lo que la mejora en los resultados de las pruebas PISA no se dará a corto plazo.

Los resultados en estas pruebas, en España, deberían ir al alza dado que el gasto en educación como porcentaje del PIB total ha estado en continuo crecimiento desde la década de los 80 hasta el 2008. Sin embargo, cruzando los datos, en el año 2004, se produce un derrumbamiento en el resultado en todas las materias de la prueba PISA en España precedido de un continuo incremento de la inversión educativa. Por tanto, el indicador medido sobre el PIB total no es capaz de profundizar en la raíz del problema ni explicar los cambios en la educación española.

Por ello, para analizar y comparar de una manera balanceada y equivalente la inversión en educación y la calidad educativa se analiza el gasto por alumno como porcentaje del PIB per cápita (GPA). Así, a la hora de hacer el análisis, no solo se cuantificarán aspectos económicos, sino el número de alumnos de cada país y la población de estos estarán incluidos en él. Según datos del Banco Mundial, la evolución del GPA en España por nivel educativo sigue un patrón más o menos similar.

Figura 3. Evolución del gasto en educación por alumno (%PIB per cápita) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 3. Evolución del gasto en educación por alumno (%PIB per cápita) (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 4. Evolución del gasto en educación por alumno (%PIB per cápita) en España. (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 4. Evolución del gasto en educación por alumno (%PIB per cápita) en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

A partir del año 2000, el incremento del GPA es muy acentuado, pero, como consecuencia  de la crisis financiera, en el año 2008, se observa un decrecimiento drástico.

Mikel Frommknecht, Maestro especialista en Pedagogía Terapéutica para el Gobierno de Navarra, asegura que desde la crisis se ha notado un “bajón enorme” y que los presupuestos son más bajos, generando esto una situación “incomprensible”.

“Si el futuro crecimiento de un país se fundamenta en la educación de los jóvenes, no se puede intentar salir de una crisis recortando en educación, ya que sales de ella para provocar otra”, afirma el pedagogo. Según Frommknecht, parece que en estos tiempos solo importa la formación de alto nivel. Esto es un grave error de cara al futuro ya que genera desigualdad, pobreza y el empeoramiento de la vida de las personas”. A su vez, asegura que “la educación primaria suele descuidarse mucho en este ámbito y es algo esencial”.

EFECTO EN LAS PRÓXIMAS GENERACIONES

Es importante fijarse en la movilidad intergeneracional en España, es decir, los cambios en el máximo nivel educativo obtenido que se producen ,a partir de los padres, en la generación de los hijos.

Según los datos publicados por la OCDE, España se encuentra entre los países con peor movilidad intergeneracional dentro de este organismo. El porcentaje de personas que no superan estudios de secundaria superior cuando sus padres tampoco lo han hecho es casi un 20% mayor en España que en la media de la OCDE. Esta diferencia disminuye conforme aumenta el nivel educativo de los padres, aunque, en todos los casos, el porcentaje de personas que no superan estudios de secundaria superior es mayor en España que en la media de la OCDE.

Por otro lado, el porcentaje de personas que alcanzan la educación terciaria sea cual sea el nivel educativo de sus padres es mayor en España. Esta poca movilidad intergeneracional que se observa puede deberse al descenso del GPA. Así, se reducen las oportunidades de alcanzar mayor nivel educacional en aquellos hogares en los que los padres no lo hayan alcanzado.

Figura 5. Alcance educacional (% del total) con padres que no lograron alcanzar educación secundaria superior. (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 5. Alcance educacional (% del total) con padres que no lograron alcanzar educación secundaria superior. (FUENTE: OCDE) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 6. Alcance educacional (% del total) con padres que lograron alcanzar educación secundaria superior no terciaria. (FUENTE: OCDE) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 6. Alcance educacional (% del total) con padres que lograron alcanzar educación secundaria superior no terciaria. (FUENTE: OCDE) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 7. Alcance educacional (% del total) con al menos un padre que logró alcanzar educación terciaria. (FUENTE: OCDE) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 7. Alcance educacional (% del total) con al menos un padre que logró alcanzar educación terciaria. (FUENTE: OCDE) (FOTO: Irene Iriarte)

M.C.R, empresaria y formadora en herramientas TIC para colectivos vulnerables, asegura que el principal problema que ve formando a este tipo de personas es el incentivo para estudiar. “Proceden de un entorno con bajo nivel adquisitivo y poco educado y por ello, la mayoría, ven innecesario estudiar y prefieren trabajar desde una edad temprana para poder ganar dinero”, afirma.

Asimismo, dice que “estos trabajos normalmente no suelen requerir cualificación por lo que, a medida que pasan los años, la dificultad para encontrar empleo es cada vez mayor”. Es por esto que la empresa de M.C.R. busca dar oportunidad a este colectivo mediante la formación de nuevas tecnologías para que así consigan adaptarse al mercado laboral.

Por último, la formadora ha querido hacer hincapié en la responsabilidad del Gobierno. “Creo que la educación es algo básico que no debe dejarse de lado por parte del Estado ya que es la base del futuro del país, no solo por parte de aquellas personas cualificadas, sino también de aquellas con menor nivel de estudios”, resalta.

¿PROBLEMA NACIONAL O REGIONAL?

La interrelación entre estos indicadores educativos y las teorías que se realizan con ellos deben ser demostrados con un análisis más específico. Según la OCDE, el nivel educativo en España no se encuentra entre los mejores de Europa a la hora de conseguir la adaptación social y unirse al mercado laboral.

Usando los datos publicados por la Fundación BBVA, se puede observar un indicio de correlación entre el GPA y la tasa de abandono educativo temprano. Las Comunidades Autónomas con un mayor GPA suelen presentar una menor tasa de abandono educativo temprano, aunque Madrid, Extremadura y Valencia son algunos de los casos en los que esta relación no se cumple, según BBVA.  No es tanto la importancia del valor numérico del GPA, sino la manera en la que regionalmente se administra este presupuesto.

Figura 7. Gasto por alumno (€) y tasa de abandono educativo temprano en España por Comunidades Autónomas, 2017. (FUENTE: Fundación BBVA) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 8. Gasto por alumno (€) y tasa de abandono educativo temprano en España por Comunidades Autónomas, 2017. (FUENTE: Fundación BBVA) (FOTO: Irene Iriarte)

¿CÓMO SE MIDE LA DESIGUALDAD?

Anteriormente se ha mencionado la relación que puede haber entre educación y desigualdad. Es hora de ver como el problema educativo en España puede afectar a la desigualdad. ¿Cómo se mide la desigualdad? A lo largo de la literatura esta pregunta ha generado continuas discusiones científicas al respecto dando lugar a diversas teorías y fórmulas.

El Coeficiente de Gini, el cual mide la concentración de renta acumulada por porcentaje poblacional sobre el total de la renta de un país, es una de ellas. Es un indicador que toma valores de 0 a 1. Así, si el coeficiente es cero, estamos hablando de un país con una distribución de la renta igualitaria. Al contrario, si es 1, quiere decir que una sola persona acumula el 100% de la renta de un país, lo que en la práctica nunca ha sucedido.

De acuerdo con los datos del Banco Mundial, el Coeficiente de Gini en España tiene una tendencia ascendente desde el año 2003, es decir, un mayor porcentaje de la renta total en España está siendo acumulado por una cantidad menor de población y, como consecuencia, aumenta la desigualdad.

Figura 8. Evolución del Coeficiente de Gini en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 9. Evolución del Coeficiente de Gini en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

Para analizar la evolución de la desigualdad en España de una forma más detallada, se usa el indicador de la brecha de la renta, el cual puede variar según el porcentaje poblacional que se compara.

Figura 10. Evolución de la brecha de la renta en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

Figura 10. Evolución de la brecha de la renta en España. (FUENTE: Banco Mundial) (FOTO: Irene Iriarte)

Variando los porcentajes poblacionales y comparándolos, se puede obtener información acerca de la desigualdad y la clase media en los países.

En el año del comienzo de la crisis el crecimiento del GPA en España se frena y por tanto, se analiza la evolución de la brecha de la renta en conjunto a la evolución del GPA. Entre el año 2000 y el 2008 la primera disminuyó al 10% y al 20%, sin embargo, aumentó en un 2,4% al 50%. Esto significa que, el aumento en desigualdad, fue absorbido por la diferencia entre el 30% menos pobre y el 30% menos rico, es decir, la clase media.

De acuerdo con los datos previamente expuestos, este aumento en desigualdad se corresponde con un aumento en el gasto educativo en España y, de acuerdo con la hipótesis planteada, el resultado no tiene sentido. Sin embargo, acudiendo al argumento de la globalización expuesto por Rajan y comparando el gasto con el resto de los países, se observa que la inversión en España es comparativamente menor que en el resto de los países desarrollados.

De acuerdo con Rajan, como consecuencia de la globalización, los avances tecnológicos en los países desarrollados ocurren de una manera muy sincronizada. A su vez, la creciente demanda de conocimiento y educación también se sincroniza entre dichos países.

Teniendo en cuenta estos dos hechos y sumando el bajo nivel de gasto educativo en España, se produce un efecto que aumenta la desigualdad. Al haber una menor oferta de trabajo que satisfaga las demandas educativas de las empresas, el salario de aquellos trabajadores que si que cumplan con dichas necesidades incrementará mucho en comparación con aquellos que no logren alcanzar dicho nivel.

Si se tiene en cuenta el bajo gasto español en educación y se junta con el efecto de la evolución tecnológica en el mercado laboral, parte de la creciente desigualdad dentro de la clase media en el período 2000 – 2008 puede ser explicado por el problema educativo.

En el segundo período, 2009 – 2016, se observa una disminución del GPA en España. Según la brecha de la renta, al 10% esta incrementa un 1,2%, al 20% incrementa un 2% y al 50% incrementa un 2,9%. ¿Cómo es posible que se reduzca el cambio en desigualdad en este período si desciende el gasto en educación? El retorno de la educación tarda años en producirse, por lo que, las ganancias que resultan del incremento del GPA en el primer período, se observan en este segundo, ya que es el momento en el que aquellos recipientes del incremento del gasto salen al mercado laboral.

Los resultados muestran el efecto positivo que tiene el aumento del gasto en educación en la desigualdad de la clase media.

Analizando el transcurso entre el 2000 y el 2016, de acuerdo con los datos del Banco Mundial, el GPA no incrementa comparando el comienzo y el final del período, y en el caso concreto de la educación secundaria incluso es menor. Si se estudia el cambio de la brecha de la renta en este tiempo, ésta crece un 0,9% al 10%, un 1,5% al 20% y un 5,3% al 50%.  La desigualdad dentro de la clase media en 2016 es un 3,8% mayor que en el año 2000.

Según los datos analizados en cada período, el aumento en el GPA genera una mejoría menor que el empeoramiento resultado de la infra inversión en educación.

David Aróstegui San Bruno, economista investigador en el Centro Navarro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Navarra, ha asegurado que “la desigualdad económica es un tema muy complicado que ha sido estudiado en la literatura económica y que genera un gran debate”.

El economista hace referencia a Amartya Sen, investigador económico, del cuál quiere destacar su teoría del desarrollo como libertar hablando de las oportunidades sociales. “Si no hay un acceso a la educación, disminuyen las oportunidades, y, por tanto, la libertad”, afirma. Además, según Aróstegui, “todo esto genera un desbalance social que afecta sobre todo a la clase media, fraccionándola y aumentando la distancia entre la parte alta y la baja”.

“En uno de nuestros recientes estudios para el Banco Mundial ha quedado claro que en España se puede observar un problema socio económico en el cual la educación puede ser una de las claves”, ha concluido.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR DEL FUTURO?

Los avances tecnológicos permitieron, con la primera revolución industrial, el surgimiento de una clase media que contribuyó favorablemente a la reducción de la desigualdad económica dentro de la sociedad. Hoy en día, estos mismos avances sumados a las consecuencias que tienen en el entorno laboral, político y económico, parece que están comenzando a extinguir la clase media que antaño ayudaron a crear. Ya expuestos los problemas que enfrenta la sociedad a nivel educativo, social y económico con la tecnología, formalmente os doy la bienvenida al comienzo del fin de la clase media.

 

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