Los inicios de la Guerra Fría (1945-1949)

Los inicios de la Guerra Fría (1945-1949): 

El texto de Alexis de Tocqueville en su obra La democracia en América (1835) parece una profecía sobre lo que es la Guerra Fría :”Existen hoy sobre la tierra dos grandes pueblos que, habiendo partido de puntos diferentes, parecen avanzar hacia el mismo fin: son los rusos y los angloamericanos…Su punto de partida es diferente, sus caminos son distintos; sin embargo, cada uno de ellos parece llamado por un secreto designio de la Providencia a tener en sus manos los destinos de medio mundo

(Historia y presente de la Guerra Fría, Pereira, Juan Carlos, Ediciones Istmo, colección fundamentos). 

La Guerra Fría marca los designios del mundo tal y como lo conocemos, el  auge y caída de Alemania como potencia (y la resurrección como nación que ahora decide los destinos de los europeos), la irrupción de la URSS como núcleo de poder y  su posterior desmoronamiento, y su renacimiento ahora como la Madre Rusia, los pactos angloamericanos en ese momento y el perdurar en el tiempo en una relación que se sigue manteniendo. Todo cambió a nivel mundial , y actualmente lo vemos como algo lejano, casi ignorando los acontecimientos tan recientes como el surgimiento del sindicato Solidaridad en Polonia, la llegada de un papa como Juan Pablo II que mueve los destinos de los católicos de todo el mundo y su influencia en  la caída del Muro de Berlín, etc.

Como nos explica John Lewis Gaddis en su libro La Guerra Fría cuando habla a sus alumnos de la Universidad de Yale : “Cuando hablo de Stalin y de Truman, incluso de Reagan y Gorbachov, es como si hablará de Napoleón, Cesar o Alejandro Magno…Porque sucede que la Guerra Fría es, para la generación posterior a ese período, algo lejano y peligroso al mismo tiempo. Se preguntan si alguien tenía razón para temer a un Estado que resultó ser tan débil, tan incompetente, y tan “efímero” como la Unión Soviética; pero también se preguntan y me preguntan: ¿Cómo logramos salir con vida de La Guerra Fría”.

Ante la firma de la rendición alemana (8/V/1945), después de una devastadora II GM, las potencias vencedoras, a través de sus ministros de Asuntos Exteriores, forman un Consejo permanente con el fin de preparar la Conferencia de Paz.

La cuestión más relevante es decidir el estatuto de Alemania que se definiría en la Conferencia de Yalta (4/11,  de febrero de 1945) con la presencia de F.D. Roosevelt (1882-1945), presidente de los Estados Unidos de América, Joseph Stalin (1878-1953), jefe de gobierno de la URSS, y Winston Churchill (1874-1965), jefe de gobierno del Reino Unido.

Como nos indica la historiadora Joana Potts en este artículo del diario El Mundo con motivo de la celebración de los70 años de la Conferencia de Yalta, el resultado de dicha conferencia fue este: Lo cierto es que, fruto de Yalta, nacieron una serie de acuerdos referidos a los nuevos límites de Europa, en especial los referidos a Polonia, y también se decretó la creación de Naciones Unidas, un organismo ideado por Roosevelt y hecho a medida de las potencias victoriosas. Y, sobre todo, se acordó el reparto de Alemania, dividida en cuatro zonas, cada una de ellas dominada por tropas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Soviética

 

El 5 de marzo de 1.946 en Fulton (EEUU), Winston  Churchill lanza la famosa expresión del “Telón de Acero”  que engloba a los países convertidos en satélites de la URSS.

A partir de este momento empiezan las disensiones entre los países aliados que se habían mantenido unidos frente al terror nazi.

El 11/III/1947  cuando Harry Truman pronuncia ante el Congreso de los EEUU que se compromete a ayudar financieramente a los países que deseen permanecer libres., sabe que ante esto la URSS y los países que están bajo su influencia tomarán la postura contraria. 

Las consecuencias de la ruptura son :

  • Desmoronamiento de los países de gobiernos tripartitos(socialistas, comunistas, demócrata-cristianos)
  • Presionar a los países satélites de la Unión Soviética
  • Paralización de la ONU

El general Marshall el 5/VI/1947 propone una ayuda financiera destinada a todos los países europeos para permitirles levantar su economía.

En este editorial del diario El País del 14/IX/1977, con la publicación de los documentos secretos del Departamento de Estado norteamericano de la postguerra mundial, se nos explica como  actuó España ante el Plan Marshall: “De un lado se descubre cómo el general Franco no quiso aceptar la ayuda occidental que hubiera contribuido a paliar el subdesarrollo español durante dos décadas… La versión oficial en ambos temas era enteramente distinta. De un lado se pretendía que nuestro país se defendía, con heroísmo numantino, frente a un cobarde cerco exterior. Pero la verdad es que en varias ocasiones las potencias occidentales trataron de cooperar con España, sin resultado.”

Citando a John Lewis Gaddis en su libro La Guerra Fría “Las premisas del Plan Marshall fueron varias: que la amenaza más grave para los intereses occidentales en Europa no era la perspectiva de una intervención militar soviética, sino la de que el hambre, la pobreza y la desesperación llevarán a los europeos a votar a los partidos comunistas, quienes se plegarían a los dictados de Moscú…”

 

De este modo, la Europa Occidental se instala bajo la órbita norteamericana, y la Europa Oriental bajo la dictadura estalinista, estos últimos bajo la presencia del ejército rojo, los acuerdos bilaterales y la fusión de los partidos socialista y comunista, dos países, vecinos del bloque soviético, escapan de este control: Austria y Finlandia.

 

La bomba atómica,

Estadounidenses y británicos habían desarrollado la bomba atómica en secreto para utilizarla contra Alemania. El desarrollo de la bomba atómica recibió el nombre en clave de Proyecto Manhattan, aún cuando no fue lo suficiente secreto para que la Unión Soviética supiera de su existencia por medio del espionaje.

Estados Unidos esperaba que su monopolio sobre la bomba atómica durase entre seis y ocho años,  al hacer esa demostración de fuerza brutal sobre las ciudades japonesas de Hiroshima (6/VIII/1945) y Nagasaki (9/VIII/1945), pero el 29/VIII/1949 la Unión Soviética fabricó su propia bomba atómica, y a partir de ese momento se desarrolla una carrera armamentística sin fin que perdura durante décadas en el tiempo.

 

Los bloques se refuerzan con el sistema de alianzas,  el Pacto Atlántico, firmado el 4/IV/1949 fue el antecesor de la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (O.T.A.N.) con un fin antisoviético, por otro lado, desde 1949 la URSS reúne a sus países próximos para crear el Pacto de Varsovia en mayo de 1955-

Y estos bloques antagonistas, hace que  Occidente un contrario en los países de influencia soviética y viceversa, que permitían un equilibrio a nivel mundial (aún cuando el posible conflicto bélico nunca dejó de existir) que con la caída de la Unión Soviética trajo consigo un capitalismo que absorbe todo, y que está en busca de un nuevo enemigo global para extender su ideología.

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