¿Quién piensa en los niños-estrellas?

Juan A. Hipólito

De un tiempo acá, los medios se han convertido en auténticas fábricas de niños-estrellas. De todos, la televisión es el que lo ha hecho especialmente con mayor profusión. Los menores han demostrado ser una apuesta segura para ganar audiencias. De esta forma, no hay televisión de ámbito nacional, regional e incluso local que no dude en utilizar a los más pequeños de la familia como principal reclamo para mantener la atención de un target-group muy concreto al que los anunciantes quieren alcanzar con la mayor garantía de éxito para dar a conocer productos que le generen múltiples beneficios a través de su venta.

     En el artículo objeto de esta actividad, escrito por Clara Laguna y Cristina Pérez-Hernando para el diario El País en agosto de 2014, basado en la opinión de diferentes expertos en la materia, se apunta a la espontaneidad y frescura que convierten a los menores en imanes del éxito en televisión. Estas características, con las que fácilmente puede verse identificado cualquier adulto, hacen que el niño se convierta en el nexo de unión idóneo para mantener una fructífera relación entre emisor y audiencia, ya que establece una relación sustitutoria con los personajes del programa de entretenimiento, que incluso puede alcanzar su grado más intenso de implicación o captura a través de una marcada interacción parasocial. Además, la audiencia muestra su actividad desde una posición selectiva y/o utilitaria en el momento en que elige de forma consciente un medio y un contenido, entre todos los ofertados, para satisfacer unas necesidades concretas.

Tu cara me suena mini de Antena 3

Nuevos ejemplos

     Programas como a los que se alude en el artículo de Laguna y Pérez-Hernando, MasterChef (TVE) y La Voz (Telecinco), confirman los buenos resultados que se obtienen poniendo en práctica la fórmula: “Niño + TV = éxito”. Ambos son garantía de audiencias millonarias y cuotas de pantalla o share superiores al 20% que avalan el interés del propio medio y del anunciante que patrocina su producto.

     En este sentido, el pasado otoño asistimos a un nuevo duelo televisivo entre los dos grandes grupos mediáticos de la televisión privada nacional que lanzaron, prácticamente al mismo tiempo, dos nuevos productos en el que los niños se convertían en los protagonistas indiscutibles de la pequeña pantalla y de una gran parte de los hogares del país. Por una parte, Telecinco ponía en marcha a comienzo de septiembre de 2014 su nuevo programa, Pequeños Gigantes, mientras que Antena 3, su principal competidor, comenzaba la emisión de su nuevo producto televisión, Tu cara me suena mini, tan solo dos días después.

     Los dos productos perseguían los mismos objetivos con formatos y mecánicas muy similares: aprovechar al máximo el talento natural de los niños y exprimir su ingenio en el momento de cantar, bailar e imitar a sus ídolos para conseguir un efecto placebo en la audiencia con el mínimo esfuerzo posible por parte de esta.

     Se trataba de sendos concursos de talento infantil presentados por estrellas consagradas de la televisión de entretenimiento (Jesús Vázquez en el caso de Pequeños Gigantes para Telecinco y Manel Fuentes para Tu cara me suena mini de Antena 3) en los que los participantes compiten mostrando unas determinadas cualidades artísticas.

     Ambos consiguieron durante sus emisiones audiencias millonarias y shares con porcentajes que llegaron a oscilar entre el mínimo histórico de audiencia del 13,3 % registrado por el de Antena 3 y el máximo del 25,1 %, es decir 25 de cada 100 personas que en ese momento estaban viendo la televisión, cosechado por Pequeños Gigantes para Telecinco, el programa debut.  El máximo alcanzado por Antena 3 con este formato nunca llegó a alcanzar los tres millones de audiencia y el 23,2% de share, que sí logró superar en la mayoría de sus galas, Pequeños Gigantes.

     A nivel regional, también existen otras propuestas que utilizan la misma fórmula con idénticos objetivos y similares resultados. Este es el caso del programa Menuda Noche que presenta el polifacético personaje Juan y Medio en la televisión autonómica de Andalucía, Canal Sur, de titularidad pública, protagonizado por niños y dirigido tanto a críos como al resto de la familia. Se trata de un espacio muy variado en contenido y divido en diversas secciones: tertulias, talk-shows, cámaras indiscretas y entrevistas a personajes famosos, entre otras, que se mantiene en antena desde hace varios años.

     Según afirman los creadores del programa, “la inocencia, la frescura, la espontaneidad y la autenticidad de los niños andaluces son algunas de las claves que han hecho que Menuda Noche triunfe, enganche y siga en la Televisión Pública andaluza desde hace ya varias temporadas”.

La pandilla de pequeños gigantes de Telecinco

La pandilla de pequeños gigantes de Telecinco

Conclusión

     Los medios seguirán utilizando a los niños como elemento principal de reclamo mientras: sigua funcionando su exitosa fórmula “Niños + TV = éxito”; tengan una audiencia dispuesta a mantener una relación interesada con el emisor que le satisface unas necesidades concretas; y un patrocinador que la sustente económicamente con tal de incrementar sus beneficios acosta de los más pequeños de la familia.

Autor: Juan Antonio Hipólito Domínguez

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