La figura del periodista-programador ¿Un nuevo imperativo para la profesión?

El periodismo, como toda profesión, tiene una función social que le da sentido a su existencia, desde sus orígenes hasta la actualidad: comunicar noticias, eventos, situaciones o hechos que sean de interés público. No obstante, se debe tener en cuenta que, por la naturaleza misma del rol que cumplen, el periodismo y los periodistas deben reconocer su contexto, entenderlo, valorarlo y dominarlo para, posteriormente, transmitirlo. Esto implica adaptarse y adquirir las herramientas necesarias que le permitan llevar a cabo sus objetivos, según el lugar y la época en la que se encuentren.

El periodista-programador es una nueva figura que ha aparecido para enfrentar la rápida evolución del contexto social y tecnológico, el cual demanda nuevos perfiles profesionales y el conocimiento de varias áreas o disciplinas para satisfacer un público con necesidad de nuevos contenidos y formas de interactuar con él. Según Sisi Wei (2014), en una entrevista realizada por la periodista de datos Hassel Fallar:

“Hay historias que, por el volumen de datos que involucran, son imposibles de contar en un texto; pero si usted las cuenta con una aplicación, le permite al lector encontrar su propia historia. Algo que es imposible solo con un texto”.

La tecnología, la ejecución de códigos y el conocimiento de la web y sus potencialidades, son elementos que permiten la explotación de grandes cantidades de datos para la realización de investigaciones con relevancia social. Recientemente, según los premios de periodismo New Challenge, el perfil del reportero tradicional se ha transformado y ha migrado hacia esta nueva forma de la figura del periodista programador quien tiene la capacidad de seleccionar información, traducirla, visualizarla y generar impacto.

El nuevo programador

Sin embargo, frente a este escenario surge el cuestionamiento de si es verdaderamente necesario, o deseable, que los periodistas se vuelvan programadores. En este punto, como todo en la vida, es necesario ser razonable y adoptar una posición intermedia. El periodista no debe, ni tiene porqué, convertirse en un programador, éste si necesita buscar las formas de adaptarse a la nueva sociedad. Luego, el aprendizaje de lenguajes de programación y la implementación de herramientas informáticas en el ejercicio periodístico no es exigible a profundidad, pero se hace imperativo un conocimiento mínimo sobre su uso, sobre todo, con el propósito de generar sinergias.  Al respecto, Catherine Gicheru (2015), afirma que:

Comprender que no todos los periodistas pueden convertirse en programadores y que no todo programador es un periodista, es imperativo para que ambos profesionales aprendan a colaborar entre sí y dar sentido a la enorme cantidad de datos que ya está disponible para el público.

Así las cosas, no se trata de que ningún profesional se vuelva “todero”, sino que entre las disciplinas se generen lenguajes que faciliten los proyectos conjuntos. A un programador no se le puede exigir la búsqueda de la noticia, el análisis de su impacto, ni la redacción final; para estas labores se forman los periodistas. Igualmente, a un periodista o comunicador no se le puede exigir la creación de códigos complejos o aplicaciones técnicas para el análisis de datos, para ello el conocimiento especializado del programador es más pertinente. De cualquier forma, la dupla periodista-programador si puede obtener análisis completos de bases de datos y contenidos digitales novedosos, con valor agregado.

Las habilidades y capacidades de cada profesional son diferentes en función de su propia disciplina, pero la complejidad del mundo, las redes y la rapidez con que suceden las cosas exigen espacios colaborativos para el procesamiento de los datos de la realidad local, nacional y global. Una sola persona, o un único perfil profesional, no puede efectuar tal empresa, por su magnitud y complejidad, pero, el trabajo conjunto, en equipos multidisciplinares, potencia las capacidades de cada miembro, tal como lo afirman la periodista Mar Cabra y la desarrolladora Gabriela Rodríguez.

En este sentido, aunque la existencia de un periodista-programador es deseable, lo cierto es que es una rareza; por el contrario, son más frecuentes los casos de trabajo conjunto, en donde se requiere una base comunicativa. A la creación de lenguajes comunes es que los programas de periodismo deben dirigir sus esfuerzos, con el propósito de establecer los mínimos requeridos para el emprendimiento de proyectos de alto impacto investigativo y tecnológico.
Referencias

Cdperiodismo. (2013). Necesitamos periodistas programadores. Recuperado de: http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/10/23/necesitamos-periodistas-programadores/

Fallas, H. (2014). Programar no es tan difícil como para convertirte en unicornio. Recuperado de: http://hasselfallas.com/2014/09/17/programar-no-es-tan-dificil-como-para-convertirte-en-unicornio/

Gicheru, C. (2015). Los periodistas y los programadores deben ayudarse. Recuperado de: https://ijnet.org/es/blog/por-qué-los-periodistas-y-los-programadores-deben-ayudarse

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