El deshielo comunista en Europa

Muro de Berlín. De Wikipedia

Del 9 al 10 de noviembre de 1989: Se produjo el derribo del muro que dividía Berlín en dos: la zona occidental, y la zona oriental dominada por la Unión Soviética, después de más de un cuarto de siglo de separación.

Trabajo de Historia: La publicación de una efeméride

He escogido la caída del muro de Berlín porque es más conocido. Además es muy simbólico. De suyo el hecho aislado de abrir o tirar un muro no dice gran cosa, como un solo fotograma de una película no lo expresa todo. Pero es símbolo, anhelo de libertad, rayo de esperanza.

El muro de Berlín

Lo puedo enlazar con el fin de la Segunda Guerra Mundial, el inició de la Guerra Fría y con el Telón de Acero. De suyo la RDA no fue mas que la parte de Alemania que le tocó “custodiar” a la Unión Soviética, pero que luego no abandonó sino que trocó en dictadura comunista.

El muro se creó el 13 de agosto de 1961 en la ciudad de Berlín. Separaba la zona oriental-soviética, de la zona ocupada por las potencias occidentales “capitalistas”: Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Y constaba de dos partes: la que partía la ciudad por la mitad, y otro muro que marcaba el perímetro urbano y aislaba la ciudad occidental del resto de la RDA.

Fue para evitar el éxodo masivo de habitantes del Berlín este al Berlín oeste, dadas las condiciones de vida que se llevaban en la zona roja. Del mismo modo se habían fortificado las fronteras entre la RDA y la RFA.

Para que puedan ver cómo era esta “línea divisoria” en Berlín, dejo el enlace de este vídeo. Me impresionó la fuerte seguridad y vigilancia que tenía. Para atravesarlo hacía falta vencer enormes obstáculos, con gravísimo riesgo de la vida. De hecho, mucha gente murió en el intento.

El gobierno alemán satélite de Moscú les hacía creer a los habitantes de la RDA que toda esa frontera era para protegerlos de las conspiraciones fascistas. En realidad ocultaba que era sobre todo para poner dique al éxodo masivo que desde finales de la segunda guerra mundial se estaba produciendo hacia la Alemania libre, y cada vez iba en aumento, a causa de los dos bloques enfrentados por la Guerra Fría, las diferencias económicas, sociales, religiosas, políticas, etc.

Esta medida de construir el muro se tomó muy a mal por las potencias occidentales. Hubo enfrentamientos entre Estados Unidos y la URSS, incluso con tanques en la frontera, pero se detuvieron, por el peligro latente de una guerra atómica.

Las políticas seguidas por la URSS respecto a su presencia en la Europa del este, en los años 60, 70 y 80, pasaron por varias alternativas, según los distintos presidentes, desde Kruchev hasta Bréznev. De hecho se unía una crisis interna a la expansión exterior.

En 1985 llegó Gorbachov al poder, y adoptó varias medidas innovadoras para reconstruir la economía nacional, abrió vías al pluripartidismo, y disminuyó el control sobre las repúblicas. De esto se aprovecharon los alemanes, y lograron su independencia con relativa facilidad.

Noticia que luego se vuelve Historia

Yo no alcancé a estudiar a Alemania como un solo país, sino como dos repúblicas separadas con regímenes totalmente distintos. Estos sucesos no estaban en los libros de historia. Esto se fraguaba poco a poco, en las noticias de actualidad. Eran unos sucesos muy recientes, contemporáneos. Los conocíamos más por los periódicos que por los libros de texto. Además las ediciones no los incluían aún. Aún no eran parte de historia, sino de la información.

Después de más de veinte años, veo que este suceso ha dejado huella. Y es un pasado que se quiere olvidar. Lo pude comprobar visitando los antiguos países del este, que habían vivido bajo el Telón de acero.

Gracia que influye en la Historia

Quiero retroceder aún más en el tiempo. Aún hay unas fechas importantes que creo influyeron en estos hechos, y seguirán influyendo en el futuro. Sin embargo son hechos que no salieron entonces tanto en los periódicos.

Al tiempo que se fraguaba la revolución bolchevique en 1917, en el otro extremo de Europa se “fraguaba” también una revolución, pero de paz y esperanza. Europa estaba en guerra. Portugal tenía un gobierno que quería hacer desaparecer todo rastro de fe. Pero la Virgen María se apareció en Fátima a tres pequeños pastores, y les dio mensajes, que recomiendo que todos conozcan.

Entre estos mensajes, el 13 de julio de 1917 señaló precisamente a Rusia como un peligro, fuente de muchos males (como así fue después). Para solucionarlo, pidió que el Papa consagrara a Rusia al Inmaculado Corazón de María.

Esta petición volvió a repetirla varios años después, el 13 de junio de 1929, poniendo estas condiciones, según relata la Hermana Lucía: Que el Santo Padre haga en unión con todos los obispos del mundo, la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María Santísima, con mención especial a Rusia. Y prometía salvarla por ese medio.

Varios papas, tanto Pío XII en 1942 como Juan Pablo II en 1982 (un año después de sufrir el atentado), hicieron la consagración, pero de una manera incompleta: sin mencionar expresamente a Rusia, o sin hacerla en comunión con todos los obispos.

25 de marzo de 1984. Pistoletazo de salida

Fue Juan Pablo II, el papa polaco, quien cumplió la petición de la Virgen, en un segundo intento. Fue en el año santo de 1984, con una actitud muy valiente. Convocó a todos los obispos del mundo para que se uniesen a este acto, y en el Vaticano hizo la Consagración ante la imagen de Nuestra Señora de Fátima. Esta vez fue acorde a los deseos de la Virgen.

Por mi cuenta añadiré un detalle, que cuenta Alfa y Omega en el Nº 851 (4):

“El día que eligió el Papa Juan Pablo II fue el 25 de marzo de 1984, y dicho acto tuvo lugar en Moscú de una manera muy especial: unos días antes, la Madre Teresa se encontraba hablando en Calcuta con monseñor Pavol Hnilica, un obispo eslovaco amigo de Juan Pablo II y que sufrió la persecución comunista en su país. Madre Teresa le pidió una misión desconcertante: que fuera él personalmente a realizar la Consagración en el mismo Moscú, en el preciso momento en el que el Santo Padre lo haría desde Roma…”.

El viaje de este obispo no fue nada fácil: Una visita de incógnito simulando ser un turista, vencer los recelos de los guardias, llegar hasta la misma plaza del Kremlin, rezar la consagración camuflada entre las páginas del periódico Pravda (3).

Juan Pablo II y Mons. Pavel Hnilica

Horizonte de esperanza

Desde entonces los pasos han sido lentos pero seguros. La Virgen va cumpliendo su promesa: “Mi inmaculado Corazón triunfará… Rusia se convertirá”.

Como dije arriba, en 1985 Mijaíl Gorbachov fue elegido presidente de la URSS. Con él se iniciaron poco a poco medidas de apertura y transparencia. Una ola de renovación iniciaba el deshielo.

Los hechos de los medios de comunicación nos son bien conocidos: poco a poco el imperio soviético se desmoronaba, de una manera relativamente incruenta. En 1989 el mundo contemplaba la caída del muro de Berlín, el gran símbolo de la división de Europa. Y poco a poco de disolvieron la URSS, el COMECON y el Pacto de Varsovia, y los países del Este recobraron la democracia.

Pienso que aunque estamos en momentos de crisis y confusión moral, ahora vemos a Rusia, con las limitaciones que pueda tener, caminar con libertad hacia esta meta, sin dejarse influenciar por muchos de los desórdenes de los países que nos consideramos “libres”. Creo que ahora se ha vuelto un buen referente para tener en cuenta, y no olvidar a quién se lo debemos.

 

Fuentes:

> “La Madre Teresa de Calcuta: Un retrato personal”. Libro escrito por Leo Maasburg. Capítulo 17.

http://www.alfayomega.es/Revista/2013/pdf/Alfa851.pdf

> “Memorias de la Hermana Lucía”.

 

Be Sociable, Share!