Todos los derechos para todos los amores.

Como un día histórico fue denominado el pasado miércoles 12 de junio en Ecuador, luego que la Corte Constitucional diera paso al matrimonio civil igualitario con cinco votos a favor, justamente cuando se conmemora el mes del orgullo LGBTI.

La decisión de la Corte Constitucional -CC-, marca un avance en la garantía de derechos y reconocimiento de las personas con diversidades sexogenéricas del Ecuador, encaminándose así, hacia una sociedad más justa, inclusiva y equitativa.

El reconocimiento y aprobación del matrimonio igualitario, se enmarca, además, en lo expresado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -CIDH-, que en enero de 2018 señalaba que “para garantizar los derechos de las parejas del mismo sexo no e necesaria la creación de nuevas figuras jurídicas… Extender las instituciones existentes  a las personas compuestas por personas del mismo sexo –incluyendo el matrimonio-… sería el medio más sencillo y eficaz para asegurar los derechos”. La CIDH respaldó, a través de su cuenta de Twitter, la decisión de la CC  manifestando que la decisión de la corte ecuatoriana es acorde a sus principios de igualdad y no discriminación.

De acuerdo a organizaciones LGBTI, a la fecha existen 10 causas judiciales abiertas relacionadas con el matrimonio civil igualitario en Quito, Guayaquil y Cuenca.

En tanto, las reacciones –a favor y en contra- no se hicieron esperar, partidarios y opositores realizaron marchas en los últimos días para dar a conocer su posición al respecto.

En Cuenca, las calles del Centro Histórico fueron testigo de una multiplicidad de colores el pasado sábado durante la marcha de grupos GLBTI en el marco de la celebración por el Día del Orgullo, que acogió, además, la alegría por la aprobación del matrimonio igualitario.

Con música, carteles, banderas y paraguas multicolores avanzaban mientras alzaban su voz con frases como “alerta que caminan las familias diversas luchando por la vida” o señor, señora no sea indiferente se mata a los diversos en la cara de la gente”, haciendo alusión a varios hechos de violencia que han tenido que afrontar.

Juan David Acurio, presidente de la FEUE Universidad de Cuenca, presente en la marcha, señaló que para él la defensa de los derechos de todos debe ser prioridad para todos como sociedad, “no se trata que hay que ser homosexual para defender sus derechos, se trata de ser justo y equitativo y de practicar la inclusión, reconocer que somos personas y si hablamos de amor y sus formas de expresarlo se deben aceptar”.

Andrea Jaramillo, recalcó la importancia de respetar y pronunciarse a favor de la diversidad sexual, “no todos somos iguales, no todas tenemos las mismas preferencias, pero todas las personas nos merecemos el mismo respeto, aquí estamos diversas y felices, así somos y seguiremos existiendo”

Contrarrestando este escenario, durante la mañana del pasado 29 de junio, organizaciones religiosas y colectivos “provida” marcharon por las mismas calles bajo la consigna “con mi familia no te metas”, demostrando su rechazo a la resolución a favor del matrimonio civil igualitario, exigiendo al Estado la nulidad de la sentencia de la Corte Constitucional.

De acuerdo a estos grupos seguirán caminos legales que les permita cambiar la decisión, y las marchas continuarán en distintas ciudades del país.

Entre las exigencias que mantienen los grupos GLBTI, más allá del reconocimiento y aceptación que les permita vivir con dignidad y tranquilidad frente al buen trato, es terminar con la discriminación que sufren en diferentes ámbitos, desde el poder manifestar abiertamente su identidad genérica o preferencia sexual, hasta la no discriminación laboral, en el área de salud, educación, entre otras.

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